Cuatro movimientos en busca de la cara divina en el culo del becerro de oro

Por Josy Panão
Investigadora y curadora independiente
(Traducido del portugués por Bertha Díaz)

Movimientomortífero:[1]

Cuando abatieron a tiros a una pajarita negra en pleno vuelo,

ejecutaron a Marielle Franco.

Vivo en un país tropical

donde se mata a tiros a negro con osadía.

y, con cuatro tiros,

a negrA con osadía…

Y si algún profesor

o profesora

que enseña sobre eso

en alguna escuela pública

quisiera reivindicar un salario más digno

que sepan que para ellos

también habrá tiro asegurado.

¡Todo en un solo día!

Movimiento incendiario:[2]

Colapsa el cuerpo-negro-pobre, que, al desaparecer en llamas, se reduce a cifra.

El cuerpo pobre,

casi podrido,

sin derecho a la historia,

¿quién dirá existencia?

para ‘algunos’ hiede

y ahora yace incandescente

bajo los escombros de lo que un día fue un edificio.

Cuerpos pobres, podridos,

casi todos negros

no se contabilizan en la gran ciudad gris,

apenas vagan durante el día.

Y solo por la tragedia son visibles y

(¿quién sabe?)

tienen la honra de volverse cifras.

Hoy, mientras cuerpos pobres, podridos y negros,

por las llamas, polvo y escombros,

enmudecen perpetuamente

bajo el faccioso apodo ‘nadies’,

aquellos ‘algunos’ duermen aliviados,

porque, para ellos,

el lugar de esos cuerpos

siempre fue debajo de las ruinas,

de preferencia lejos de los ojos y del olfato

jamás cerca del corazón y del tacto.

Después de un desmoronar trágico,

mientras cuerpos pobres, podridos y negros,

se tuestan en brasas que silencian

están, lamentablemente, aquellos que aún consiguen

entonar la oda a gritos para la “Ciudad linda”,[3]

de las y para las

(única y solamente)

personas engreídas que visten suéter de marca cara.[4]

Un día esa escena ha de deshacerse.

algún día,

sea de noche o de día

yo diría.

Movimiento conspiratorio:[5]

Cuando las máquinas avivan el odio y fomentan el anhelo por un mesías asesino.

Situación hipotética para pensar un problema real:

si fuese preciso, que, necesariamente, confiase su vida a una,

tan solo a una de estas figuras:

un ladrón o un asesino,

¿a quién se la confiaría?

La situación hipotética es tener un ladrón entre sus opciones.

El problema real es haber escogido confiar su vida a un asesino.

Lo que lleva a una elección equivocada

es la incapacidad de comprender que el mundo

es una esfera y no una burbuja.

El cuerpo padece en el mundo

cuando su capacidad de pensar

se asfixia en la burbuja hermética que creó,

o que crearon, para sí.

Es cuando el miedo de no ser capaz de dejar que la vida habite,

con todas sus fuerzas y vibraciones

el cuerpo que sostiene la existencia,

que se busca refugio en la euforia de una masa odiadora

disfrazada de mayoría.

Si, solo por un segundo,

le fuese permitido a esa masa

experimentar la potencia de la vida

que pulsa en los movimientos que insurreccionan,

que suele designar como minoría,

tal vez, un día,

ella comprendería que es mentira,

que la peor amenaza que existe

es el miedo de ser quien se es realmente.


El asesino con quien escogiste aliarte

te convenció de que solamente podrías existir

si no fueses quien eres.

Él mató tu deseo

¡pero gozaste!

Hoy quizás existas,

pero no vives más.

Decidiste no taladrar tu burbuja.

La verdad para ti

resultaba mejor dentro de ella

solo que no te contaron que era mentira

que era apenas una euforia vacía.

Creo en las vueltas que da la vida

en la voluntad de perseverar

en las insurrecciones del deseo que desea,

en lo que se opone al odio

en la vida eterna

¡Amén!

Hablo de la vida y no de ti

que preferiste odiar

por miedo a desear

que fuiste en busca la cara divina

en el culo del fétido becerro de oro

que huele a muerte.

Movimiento psicótico:[6]

Es posible constatar:

¡el que nos quiere gobernar es un psicópata!

Solo un poquito

pero muy poquito

de análisis del discurso,

o narrativo,

basta para percibir

que el estafadorcito de suéter de marca cara,

que es también un marquetinero tosco,

y que responde al apodo

de gestor disfrazado,

es un psicópata

que, ensimismado, se esconde

bajo la sombra de la cara divina en el culo del becerro de oro,

y que se revela

porque nunca, jamás,

muestra sentir algo por el otro.

¡Los que entienden, entenderán!

Los que no,

más temprano que tarde,

sentirán.


Movimiento apesadumbrado:[7]

El llanto es libre y será, forzosamente, llorado por todos.

Pésames a las estampidas festivas

que conmemoran hoy el llanto

(de todos. Inclusive de ellos)

de mañana.

Es solo eso lo que resta sentir.

Cuando no haya más un país

y la oscuridad del campamento fuese tal

que ya no sea siquiera posible recordar

la claridad del rayo,

la sal tampoco tendrá una lágrima

para acompañarle.

La vida es rara e innegociable.

hay un peso mortífero al negociar lo innegociable.

Habríamos hecho mucho más

si no hubiésemos gastado tanta energía

buscando la cara divina,

impresa por el Dios Mercado todopoderoso,

en la parte por donde

el becerro de oro

excreta lo que tiene de peor

y de más fétido.

La constatación es solo una cuestión de tiempo…

La insurrección es ahora.

Volveremos,

antes tarde que nunca,

a Pindorama.

Pero, mientras tanto,

el chivo expiatorio sigue encarcelado

y las impresiones de la cara divina,

que se encuentran en el culo del becerro de oro,

se han actualizado con éxito.


Notas

[1] 15 de marzo de 2018:  este pasaje fue pensado y escrito bajo elimpacto y la indignación ante dos acontecimientos brutales. El primero sucedió el día previo a generar esta escritura, el 14 de marzo, cuando la concejala del PSOL (Partido de Socialismo y Libertad), por la ciudad de Río de Janeiro, Marielle Franco, fue ejecutada a tiros en el centro de la ciudad, debido a su actuación política, sobre todo en favor de los derechos de las personas negras, de las mujeres, de la comunidad GLBTTI y de los más pobres. El segundo episodio se produjo el mismo día en que hice este texto. En la ciudad de São Paulo, estalló una violenta represión policial contra la huelga y las manifestaciones de los profesores de la red pública municipal, que protestaban por la reforma de seguridad social que el gobierno de la ciudad les quería imponer.

[2] 1 de mayo de 2018: pensé y escribí este trecho afectada por el incendio y desplome de un edificio en el centro de la ciudad de São Paulo, que acogía a personas pobres, en su mayoría negras, que no tenían dónde vivir. Nunca sabremos el número exacto de vidas que se perdieron en este episodio, pues muchas de ellas jamás fueron contabilizadas en ningún censo.

[3] “Ciudad linda” fue el eslogan que el alcalde de São Paulo, durante los años 2017 y 2018, usó para referirse a esta ciudad.

[4] El mismo alcalde de São Paulo siempre se ha jactado de vestir con ropa de marcas muy caras. Con ello ha demostrado su lugar de poder frente al pueblo.

[5] 10 de octubre de 2018: luego de la primera vuelta de las elecciones en Brasil y bajo el impacto del afianzamiento de posteos de cuño fascistas que brotaron en las redes sociales, dado el ascenso del favoritismo de candidatos de extrema derecha para ocupar cargos políticos, escribí este texto.

[6] 18 de octubre de 2018: mientras veía el debate con los candidatos al gobierno del estado de São Paulo en la segunda vuelta de las elecciones, escribí este texto.

[7] 28 de octubre de 2018: apuntes hechos luego de los resultados de las elecciones presidenciales en Brasil.

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