Feminismos incómodos: Geografías LatinX/Latinoamericanas

Sofía Zaragocín
Colectivo de Geografía Crítica del Ecuador
Colectivo de Reexistencias de Cimarrunas
Universidad San Francisco de Quito USFQ

¿Por qué regresaste? Me pregunta el taxista en la avenida Colón. Pasé 18 años en los Estados Unidos, crecí allá. No tengo referentes de la niñez o la adolescencia en el Ecuador. Ahí comenzó el feminismo no-cómodo para mí. Me fui como una niña y regresé como una adulta con acento gringo. Esa es mi rendición de cuentas radical.

Este ensayo aborda desde la geografía feminista una relación incómoda entre las geografías LatinX con las geografías feministas latinoamericanas. Es mi manera de responder al taxista en la avenida Colón sobre por qué regresé. Me corresponde una búsqueda de una nueva geografía, un espacio descolonial imaginario como aquellos del Atzlán, el Mundo Zurdo y el Abya Yala. Esos espacios de liberación feminista que hemos creado cuando nos toca hacer lugar.

Ando conversando y soñando sobre cómo las geografías LatinX, basadas principalmente en los Estados Unidos, pueden interactuar con la geografía crítica en América Latina, en particular las geografías feministas descoloniales. A todas las geógrafas feministas nos interesa el espacio, nos fascina la relación dialéctica entre la producción de la espacialidad y las relaciones de género. Es una manera de dislocar a les humanes y dar agencia al territorio. Nos surgen preguntas extrañas como: ¿qué nos dice el espacio sobre nosotres? Gillian Rose, nos opinaba que el espacio refleja la heternormatividad de la sociedad en la que vivimos (1993). El espacio es una reverberación y no hay forma de evadir sus destellos en clave feminista.

Acá hablamos, encarnamos y defendemos el territorio. El cuerpo como primer territorio, el cuerpo-territorio-tierra, agua-cuerpo-territorio y muerte-cuerpo-territorio. Nuestra relación es con esa identidad espacial particular, porque es aquella que está más cerca a nuestras luchas encarnadas. Las territorialidades feministas dialogan directamente con las espacialidades creadas por los feminismos indígenas, comunitarios, negros y descoloniales en América Latina (Ulloa 2014, 2016). Juntamente con Gabriela Rúales del Colectivo de Geografía Crítica nos hemos preguntado si es que la tierra tiene género (2020). Respondimos con que la tierra no tiene género, pero que a les humanes les encanta territorializar al género a través de ideas esencializadas sobre una naturaleza feminizada. La tierra no es una madre, aunque sostiene y materializa la vida.

¿Cómo dialogamos entre las geografías LatinX y las geografías latinoamericanas desde nociones del espacio, territorios y feminismos plurales? Las geografías LatinX es un campo reciente y en construcción, pero podríamos entenderlas como formas de hacer espacio desde las distintas latinidades en EEUU (Cahuas 2019, Muñoz & Ybarra, 2019, Faiver-Serna 2019, Ybarra 2019). Estas latinidades no son homogéneas, sino que representan una variedad inmensa de poblaciones de la diáspora latinoamericana. Se sitúan en alianza con las geografías negras e indígenas que han estado presentes desde algún tiempo atrás y que han cuestionado la hegemonía de la blanquitud en las geografías radicales del norte (Ramirez, 2019). Tienen una relación intrínseca con el espacio relacional, la liberación y el anti-racismo (Pulido 2015, 2016, 2018). Dialogan directamente con la colonialidad presente en las políticas de identidad y se sitúan desde los feminismos descoloniales en todas las Américas. Su forma de crear espacios depende en gran medida de su relación con América Latina.

Para las geografías LatinX, América Latina es una condición necesaria. Sin embargo, no estoy segura de que las geografías críticas de América Latina piensan o sienten la diáspora de la misma manera. El proceso de reconocerse y el reconocimiento resultante son a ratos antagónicos. En los Estados Unidos, las discusiones sobre las políticas de reconocimiento incluyen a los temas de redistribución y representación. Existen críticas agudas y contemporáneas frente a los procesos de reconocimiento, pero la discusión se centra en este plano. Por ejemplo, los estudios de la negritud y los estudios indígenas han reclamado sobre la colonialidad de los procesos de reconocimiento y categorización desde los estados-naciones que buscan la eliminación de pueblos racializados para una expropiación territorial (Coulthard 2014, Povinelli 2011, Simpson 2014). En América Latina las políticas de reconocimiento y los problemas sobre la identidad parecen no ser suficientes. He escuchado a compañeres mestizes pronunciarse de esta manera, enfatizando la supremacía del capitalismo para comprender todo lo demás. Esto es drásticamente distinto para las mujeres racializadas del continente para quienes la identidad sí es suficiente. Esta es una primera tensión sobre cómo comprendemos la identidad y los procesos de reconocimiento. Esta tensión afecta la forma de en que nos relacionamos y comprendemos a nivel hemisférico (Hooker 2017) entre las geografías críticas latinoamericanas y las geografías LatinX.

Las geografías críticas latinoamericanas y, en particular las geografías feministas descoloniales, no parten desde ideas de pertinencia sobre la latinidad, sino desde epistemologías descoloniales. El encarnamiento del territorio (Cruz et al, 2020), y las relaciones conceptuales y metodológicas del cuerpo-territorio-tierra (Zaragocin & Caretta, 2021) entre otras apuntan a otras ontologías políticas del espacio distintas que por lo mismo necesitan configuraciones diferenciadas para construir conocimiento geográfico. Para los distintos feminismos descoloniales en todas las Américas, descolonizar el espacio significa encarnar el territorio. A nivel hemisférico estos feminismos manifiestan que deshacernos de la colonialidad en la construcción de distintas espacialidades significa partir de esa relación de inseparabilidad entre cuerpo y territorio. Geógrafas feministas indígenas situadas en el norte y geógrafas feministas descoloniales del sur estamos diciendo lo mismo: que la relación entre el cuerpo y el territorio es la manera más efectiva para alcanzar una verdadera autodeterminación territorial.

Tiffany Lethabo King, en su libro The Black Shoals:Formations of Black and Native Studies (2019)nos presenta el potencial transformador del estiaje (shoal). Ella afirma que el espacio acuático ha sido definido como el lugar de la negritud mientras que la tierra ha sido el lugar preferido de las luchas indígenas en el continente. La espacialidad de la supremacía blanca ha intentado borrar e invisibilizar las formas otras de crear espacios, en particular de los espacios creados por poblaciones negras e indígenas (Diagle & Ramírez 2020). El espacio entre la tierra y el agua es el estiaje que representa el lugar donde se unen las luchas indígenas y las luchas negras de manera relacional. El estiaje es otro ejemplo de una especialidad imaginaria descolonial.

¿Cuál es ese espacio imaginario descolonial posible cuando se unen las geografías LatinX y las geografías latinoamericanas? Con Maggie Ramírez, Yolanda Valencia y María García comenzamos estas discusiones hace un par de años y desde una praxis de feminismo incómodo (Gokariskel 2021). Sabemos que nuestro diálogo es doloroso y que toma tiempo. El diálogo que propusimos lo hicimos desde el slow scholarship. Construimos conocimiento desde una intención de no llevar prisa, de ir de manera lenta y paulatina. A todas nos atraviesa la movilidad humana, la encarnamos desde la niñez y la adolescencia. Comenzamos a practicar la translocalidad (Alvarez et al, 2014), como traducción lingüística y cultural entre EEUU y Latinoamérica, en nuestras casas y en los espacios íntimos de la cotidianidad. Ninguna escogió migrar, regresar y no pertenecer. Sí escogimos hablarlo entre nosotras. Aprendimos mucho sobre los lugares y los viajes que han determinado desde dónde escribe, actúa y piensa la otra. Yo aprendí que el mestizaje que una vez fue venerado en la literatura chicana, ya no es sostenible en las discusiones LatinX de los Estados Unidos, mientras insistía que lo LatinX y las preguntas sobre la latinidad no son discutidas acá. Posiblemente exista más interés en lo latinoamericano desde lo LatinX en la academia estadounidense que en América Latina. Llegar a esa conclusión es incómodo y doloroso.

¿Por qué no nos importa la diáspora LatinX en América Latina y, en especial, desde un campo como la geografía feminista donde el espacio es la mirada analítica privilegiada? Debería ser justamente las geografías feministas latinoamericanas que se interesan por conocer otras geografías que dialogan en términos similares. La dialéctica que define la geografía humana, esa relación entre producción de espacio y las relaciones humanas con el ambiente, muestra sus límites. Si el espacio es un producto social, entonces cómo comprendemos que estamos construyendo espacialidades distintas y a ratos antagónicas desde poblaciones que comparten historias y sentidos de pertinencia. Un argumento común es que la desigualdad estructural entre el norte y el sur hace imposible que las geografías Latinx y las geografías críticas latinoamericanas puedan relacionarse de manera equitativa. Los privilegios del norte permean lo LatinX y lo distancian del sur. Los recursos y el acceso a oportunidades que supuestamente se beneficia la población LatinX por su ubicación geográfica genera sospecha. La desconfianza que se aparenta es un legado colonial.

Las territorialidades creadas desde los feminismos descoloniales a nivel hemisférico es el lugar para continuar el diálogo entre las geografías LatinX y las geografías latinoamericanas. Euderkys Espinosa Miñoso, Diana Gomez y Karina Ochoa (2014) nos han convencido desde hace tiempo que el Abya Yala es el lugar de la geopolítica y la epistemología de esos otros feminismos. Vemos que los territorios negros que se distinguen fuera de la colonialidad y procesos de esclavitud como los quilombos, palanques y otros, ya han funcionado como territorios de autodeterminación por mucho tiempo. Los pueblos indígenas transfronterizos, hacen y rehacen sus fronteras para sobrevivir y subvertir la opresión de los limites de los estados-naciones. En este momento, surgen varios espacios colectivos de militancia social que están generando espacialidades anti-racistas de manera relacional. Nos estamos buscando.

La escala hemisférica que puede relacionar a todas las Américas entre el norte, centro y el sur es un posible lugar para esta discusión entre las geografías feministas LatinX y las geografías latinoamericanas descoloniales. A nivel hemisférico, podemos potenciar los espacios imaginarios descoloniales que ya existen y los que están por crear. Para ello, necesitamos identificar como se entrelazan la supremacía blanca, el mestizaje y formas racistas de hacer espacios e invisiblizar otros. Rendir cuentas frente a las violencias espaciales de los nacionalismos metodológicos (Wimmer & Schiller 2002) es parte del diálogo que comienza entre geografes latinX/Latinoamericano.

Alvarez, Sonia. “Introduction to the Project and the Volume/Enacting a Translocal Feminist Politics of Translation”. Translocalities/TRanslocalidades. Feminist Politics of Translation in the Latin/a Américas, editado por Sonia Alvarez, Claudia de Lima Costa, Verónica Feliu, Rebecca Hester, Norma Klahn y Milie Thayer, Duke University Press, 2014, pp. 1-18.

Cahuas, Madeleine. Interrogating absences in Latinx theory and placing Blackness in Latinx geographical thought: A critical reflection. Society & Space, 2019, www.societyandspace.org/articles/interrogating-absences-in-latinx-theory-and-placing-blackness-in-latinx-geographical-thought-a-critical-reflection

Coulthard, Glen. Red Skin, White Masks: Rejecting the Colonial Politics of Recognition. Minneapolis, University of Minnesota Press, 2014.

Cruz, Delmy, Juliana Diaz, y Gabriela Ruales. “Geografías feministas del Sur Global.”  Geopauta:Revista de Pós Graduacao em Geografía PPGEO-UESB, vol. 4, no. 4, 2020, pp. 7–17., doi:10.22481/rg.v4i4.7064.

Diagle, Michelle, y Margaret Ramirez. “Decolonial geographies.” Keywords in Radical Geography: Antipode at 50, editado por Tariq Jazeel, et al., 2019, pp. 78-84.

Faiver-Serna, Cristina. Juntxs/Together: Building Latinx Geographies. Society & Space, 2019, www.societyandspace.org/articles/juntxs-together-building-latinx-geographies

Gokariskel, Banu, Michael Hawkins, Christopher Neubert, y Sara Smith. Introduction. Feminist Geography Unbound: Discomfort, bodies and prefigured futures, editado por Banu Gokariskel, et al.,West Virginia Press, 2021.

Hooker, Juliet. Theorizing Race In the Americas: Douglass, Sarmiento, Du Bois, and Vasconcelos. New York, Oxford University Press, 2017.

Espinosa Miñoso, Yuderkys, Diana Gómez Correal, y Karina Ochoa Muños. Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala. Popayán, Editorial Universidad del Cauca, 2014.

Muñoz, Lorena, y Megan Ybarra. Introduction. LatinX Geographies. Space & Society, 2014, www.societyandspace.org/forums/latinx-geographies

Povinelli, Elizabeth. Economies of Abandonment: Social Belonging and Endurance in Late Liberalism. Durham, Duke University Press, 2011.

Pulido, Laura. «Geographies of race and ethnicity 1: White supremacy vs white privilege in environmental racism research.» Progress in Human Geography, vol. 39, no. 6, 2015, pp. 809-817.

Pulido, Laura. “Flint, environmental racism and racial capitalism.” Capitalism Nature Socialism, vol. 27, no. 3, 2016, pp. 1-16., doi:10.1080/10455752.2016.1213013

Pulido, Laura, y Juan De Lara. “Reimagining justice in environmental justice: Radical ecologies, decolonial thought, and the Black Radical Tradition.” Environment and Planning E: Nature and Space, vol.0, no. 0, 2018, pp. 1-2.

Ramirez, Margaret. “City as borderland: Gentrification and the policing of Black and Latinx geographies in Oakland.” Environment and Planning D: Society and Space,vol. 38, no. 1, 2019, pp.147-166., doi: 10.1177/0263775819843924

Ruales, Gabriela, y Sofia Zaragocin. “De-género y territorios ¿Tiene género la Tierra?” Cuerpos, territorios y feminismo. Compilación latinoamericana de teorías, metodologías y prácticas políticas, coordinado por Delmy Tania Cruz Hernandez y Manuel Bayón Jiménez del Colectivo Miradas Críticas del Territorio desde el Feminismo, Abya Yala, 2020, pp. 303-312.

Rose, Gillian.  Feminism and Geography. Cambridge, Polity Press, 1993.

Simpson, Audra. Mohawk Interruptus: Political Life Across the Borders of Settler States. Durham, Duke University Press, 2014.

Ulloa, Astrid. “Feminismos territoriales en América Latina: defensas de la vida frente a los extractivismos.” Nómadas, no. 45, 2016, pp. 123-139.

Ulloa, Astrid. “Gender and Feminist Geography in Colombia.” Gender, Place and Culture: A Journal of Feminist Geography, vol. 26, no. 7-9, 2019, pp. 1021-1031.

Wimmer, Andreas, y Nina Schiller. “Methodological Nationalisms and beyond: nation-state building, migration and the social sciences.” The International Migration Review, vol. 37, no.3, 2002, pp. 576-610., doi:10.1111/1471-0374.00043

Zaragocin, Sofia, y Martina Caretta. “Cuerpo-territorio: A Decolonial Feminist Geographical Method for the Study of Embodiment.” Annals of the American Association of Geographers, vol. 111, no. 5, 2021, pp. 1503-1518., doi:10.1080/24694452.2020.1812370

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